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Relatos de Cetrería
Llegue al cazadero cerca de las 4:00 pm, ahora, solo con mi hembra de Harris ENCASTADA, (niega de 6 años) y con mi miedo de volver a tener un encuentro doloroso con las cascabeles, hace un mes una de ellas mató a mi Labrador JIMENA, que era nuestra compañera de caza, y que desde hacía casi 3 años no se separaba de mí.

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Empiezo a caminar, hace calor, otro de esos días en que parece que la caza no va a ser fácil, en ese momento, la pájara ataca a una liebre en un vuelo de unos 50 mts., como la mayor parte de los lances fue otro de ya merito, al estarle llamando de regreso al guante, veo que una manada de vacas empieza a entrar al potrero frente a mi, y entonces me dije, Oscar, así cuenta la leyenda que empezó la Cetrería, al paso del ganado las presas se levantaban y una espléndida ave caía del cielo; recuperé mi pájara y me le adelante a la punta del ganado, seguí caminando delante y paralelamente a ellas cuando de pronto una liebre salto a mi derecha, pero a mas de, no se, 100-150 mts. o los que le quieran poner, lejísimos, mi pájara salió de mi mano en un vuelo muy serio, de ataque, como no salió mas cerca, pensaba y en lo que pensaba y observaba, el ave seguía volando, volando y tomando altura. Perdí de vista a la liebre pero alcance a ver como la aguililla picaba desde el cielo. Con muchas dudas, pero como la Esperanza es la ultima que muere, empecé a correr hacia donde creía que el lance había terminado, cuando una de las vacas se me para enfrente y pues la prudencia, que no se diga que el MIEDO!!, me hizo detenerme algunos minutos o segundos, no sé, una eternidad, la vaca se fue y yo a lo mío.

A lo lejos y en el matorral, vi algo oscuro, pensé es mi pájara, lastima de vuelo y aminore mi carrera (carrera ja, ja, ja) cuando escucho gritar a la liebre frente a mí, aumente mi velocidad como loco, no sé cuanto habré corrido cuando oí otro grito detrás de mí, otra liebre ¿cómo? sí solo traigo una pájara, para ese entonces, estaba ya en la orilla de un pequeño arroyo seco, (desde donde empezó el lance a este lugar deben de ser mas de 200 mts.) me detuve con el corazón queriéndoseme salir y sin saber donde se encontraban, en eso escucho otro grito y los ubiqué detrás de mi como a 20 mts., la liebre bien trabada por mi AGUILILLA de los cuartos traseros y atorados en un arbusto, bendito arbusto, FIUU, si no, ya me veo todavía correteándolos. Los que cazan liebres con aguilillas saben de que les estoy hablando, tomé la liebre por el cuello, acabe con su sufrimiento, saque la cámara de mi chaleco y las fotos 1,2,3,...

Ha sido uno de los lances más agradables y como dicen en los toros, de poder a poder; los diferentes gritos que oí, debieron ser al correr ellos por el cauce del arroyo, yo los pasé y no me di cuenta.

Empecé a caminar en compañía de dos amigos Ricardo y Horacio, así como de mi aguililla Encastada, y otra hembra de Harris que estamos rehabilitando, la cual tenía una ala fracturada y que curo y puso en condiciones de volar la MVZ Patricia Flores, el cazadero, la parte sur del Rancho EL PAME, Gral. Terán, N.L. la tarde se presentaba soleada aunque calurosa para ser Diciembre.

La pájara sale del guante y se posa sobre un arbusto, nosotros seguimos caminando y ella se empieza a quedar atrás, la distancia entre nosotros y el ave es cercana a los 100 mts. Tal vez esté un poco alta de peso y regreso, al estar cerca de unos 20 mts. me da la espalda y segundos después lleva a cabo un ataque a algo frente a mi, fallado, a algo que yo no veo, se posa de nuevo en otro arbusto, tal vez un conejo, pienso, pero solo me contesto, NO, lo hubiera visto, una lagartija quizá, pensando y caminando me dirijo hacia donde esta posada cuando de repente siento un golpe en mi pierna izquierda y por instinto volteo hacia atrás y en eso un "AY GüEY" me sale desde lo mas profundo del estomago, y una descarga de ADRENALINA sacude mi cuerpo, me había atacado una cascabel, y se encontraba dispuesta, enroscada, sin emitir un solo ruido, a atacarme de nuevo a unos 2 mts. de mí, me quedo tenso sin

Foto:  Horacio González
mover un solo músculo, fracciones de segundo que me parecieron una eternidad, la víbora empieza a emprender la retirada moviéndose hacia el lado contrario de donde me encuentro y al llegar a un pequeño arbusto se atrinchera y se arma de nuevo, para ese momento mis compañeros ya venían de regreso corriendo alarmados por el grito de ultratumba, dirían luego que así se escucho, al verlos cerca les grito una cascabel, una cascabel, Horacio suelta su ave que se posa en otro arbusto y Ricardo le envía una andanada de hulerazos, las cuales acaban con su vida, con mi bastón la sacamos del matorral y en eso la pájara de Horacio la ataca inmediatamente, ya se imaginaran la bronca para destrabarla sin resultados desastrosos. Me quito la bota de trabajo para revisarme el pie ya que traía 2 colmillazos en el empeine y aunque a simple vista no habían traspasado la bota yo ya sentía que iba a cambiar de mundo, les preguntaba, no tengo cara de que me estoy muriendo, y por respuesta obtenía: quien sabe si al ratito; Hijos de su ......, que gachos.

Recogimos la víbora, la guardamos en la camioneta y proseguimos la cacería con la adrenalina a todo vuelo, al estar caminando les digo me duele el chamorro, no me haya mordido mas arriba? y empieza todo el circo de revisarme otra vez, hasta que me digo Maestro si te hubiera mordido bien ya estarías muerto, así que a seguirle, seguimos caminando pero en fila india, como que nadie quería ir al frente, no se por que, cuando salta una liebre y mi pájara sale volando rapidísimo y alcanzamos a ver como la traba y se atoran en unos arbustos cercanos, corro a ayudarle y de las víboras ni me volví a acordar, meto la mano entre las ramas pesco la liebre y la remato, cebo un poco en ella y seguimos cazando ya que quería que la otra pájara tomara parte en la caza de liebres.

Al poco andar nos sale otra liebre larga pero muy, muy larga, de esas que uno no pensaría en soltar, pero para cuando reaccionas el ave ya está volando, nosotros ni pensar en seguirla, nos parecía imposible el lance cuando vemos que la liebre se detiene a lo lejos, fácil son mas de 200 mts. los que ha recorrido, momentos después la pájara ya se encuentra arriba de ella, ha estado tomando altura desde la salida, tal vez 10 ó 15 mts, y se clava en un picado de película y mas porque la traba y la controla ante nuestros ojos, el desnivel del terreno nos ha dado una vista espectacular, corremos hacia donde están, y pegando de gritos de jubilo, vaya que nunca había visto un lance mejor y sobre todo coronado por el éxito, pero, siempre hay un pero, reza un dicho popular, del plato a la boca se cae la sopa, al estar cerca de ellas tal vez 10 mts. y cantando la victoria, la liebre sale corriendo de entre las garras de la aguililla ante los ojos atónitos de todos nosotros y de la mismísima ave, solo por que lo estamos viendo; alcanzo a reaccionar, encaperuzo al ave , saco de mi chaleco la liebre cazada y se la pongo entre sus garras , desencaperuzo y cebo a llenar, no se si hice bien o mal pero fue lo que se me ocurrió y palo dado ni Dios lo quita, dice el refrán.

De regreso a la camioneta vemos un esmerejón posado en un árbol seco, frente a una franja de arbustos, cuando ante nosotros explota un pequeño bando de codornices el cual es atacado inmediatamente por el pequeño halconcito y traba a un macho en el aire frente a nosotros, que día, estamos boquiabiertos, el halconcito vuela con él, y la codorniz pegando de gritos, para desgracia del esmerejón su presa se suelta y en eso la pájara de Horacio ya estaba volando hacia ellos, el halcón pone prudente distancia de por medio y la codorniz busca refugio entre los matorrales, la sacamos a punta de ruido y bastonazos al monte, sale volando mal, debió causarle heridas de consideración el halconcito, y pues la Harris no batalló en cazarla, superceba y dimos por fin la cacería.

Este fue un día que no se lo cambio a nadie.

Como reflexión les comento que me molesto mucho el ataque de la víbora, no por ella, sino porque tengo mucho tiempo de estar monteando, no es la 1ª. Cascabel que veo en el monte y no supe leer las señales que el mismo monte te da; por otro lado me agradó como reaccioné ante el ataque ya que pude conservar la calma y el MIEDO me dio MUCHO MIEDO pero fue después, con respecto a que terminamos con la cascabel, no me disculpo, sé que es una especie en peligro de extinción en algunas partes, pero el instinto de supervivencia desencadenó nuestra reacción al ataque, pero estoy con la conciencia tranquila, creo que un animal cebado en atacar lo que se mueve sin avisar, a algo mucho mas grande que el y sobre todo si es humano hay que eliminarlo.

Oscar Treviño Argüelles

  
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LTIMOS COMENTARIOS | Ver todos los mensajes
alasricardo publicado: 28 Sep 2005 01:57 am
felicidades por tan buena tarde ,aunque no mencionas el lugar geográfico pienso que fué en territorio cálido,yo salgo con mi prima harris
eventualmente,pero mi fantasía es encontrar una cascabel por lo tanto no desprendo los ojos del terreno que piso.
abilio        asunto:Articulo: Relatos con harris publicado: 16 Oct 2003 03:33 pm
http://www.cetreria.com/bajo_vuelo/rela ... /index.php